Etapas 17 – 18 – 19 y 20: Travesia sur/norte de cÓrcega conseguida!

Han sido unas jornadas increíbles. Y lo han sido por muchos motivos, pero si tengo que resumir mi paso por la isla Corsa podría hacerlo con palabras como, dureza, belleza, deshidratación y pasión. En algunos momentos el esfuerzo ha sido máximo y he llegado a pensar si con la Olympic Route me había excedido en el reto.

Pero siguiendo algunas técnicas de auto convencimiento, para engañar a mi cerebro, y sobre todo siendo muy “cortoplacista” en mis objetivos, he conseguido avanzar día a día. El “elefante” siempre nos lo hemos de comer trocito a trocito, ya que de otra manera es imposible, y este reto es un gran elefante que no he de intentar asimilar, ni entender, como un todo, sino como pequeños retos diarios, en los que conseguir llegar al final de cada etapa es un éxito.

La etapa 17 ha fue toda una tortura, cuando me quede sin agua entre Sartène y Ajaccio. Allí dejé muchas de mis energías. Lo que aún no sabía era que la etapa siguiente aún sería más dura. Sin duda la etapa reina hasta hoy, de Ajaccio a Lozzi, a pies del techo de Córcega, se llega por un sinfín de puertos de montaña que parecen no acabar nunca. Largos, duros….lo tienen todo. Tuve la gran suerte de poder hidratarme mucho. Más de 7 litros de agua y un sinfín de pastillas de sales minerales….ya estaba a pies de mi cumbre número 11 del proyecto.

La jornada 19 me llevo al techo de Córcega, la cumbre del Monte Cinto. Una bonita montaña donde encontré de nuevo las buenas sensaciones. Por algo la montaña es mi deporte, mi vida y mi pasión. Una montaña rocosa con grandes encantos que me encantó. Viví la solitud de verdad. Ascendí por una variante a la ruta normal, por donde disfruté muchísimo y pude reflexionar sobre los que había sucedido hasta el momento durante mi travesía.

Reflexiones sobre mis dos principales errores:

-He pecado de exceso de confianza en mi mismo, y por momentos no he seguido el plan previsto en lo que se refiere a la alimentación y la hidratacion.

-He abusado de ritmo y desarrollo en algunos momentos, Esto no es una carrera, ni busco un mayor rendimiento, pero mi mentalidad me ha gastado alguna mala pasada. Lección aprendida. Durante una travesía así, cada día se debe GUARDAR.

Hoy etapa 20. De Ponte Leccio a Bastia. Un regalo. Una etapa plácida, gracias a las casi 12 horas que “me metí” ayer entre pecho y espalda.
La islas me han enseñado mucho, y seguro que es un gran aprendizaje para el resto de mi travesía.

Mañana cambio de planes. Os doy una primicia! No voy a saltar con el ferry a Niza, ya que no hay ninguna salida hasta pasado mañana y no quiero perder un día entero. Saltare hacia Italia y entraré por Livorno, pero esa ya será otra historia.

Llevo ya 1.382 quilómetros y 20 etapas. Ya me he comido una tercera parte de la Olympic Route, y mucho mérito es vuestro. Los ánimos y el apoyo que siento cada día me da la energía, que a veces me falta. Mil gracias!